sábado, 16 de abril de 2011

Tan sólo por un día.

Desearía volver a tener 7 años. Que mi principal preocupación fuera conseguir los dos últimos cromos que me faltaban para completar el álbum. Comprarme sólo el Huevo Kinder por su regalo. Que lo más difícil que hiciésemos en el colegio fuera la plastilina. Que una goma elástica sujetada por los dos extremos fuera mi máxima felicidad y pudiera pasarme toda la tarde saltándola sin aburrirme. Desear que llegase el viernes únicamente para hacer los talleres del colegio.Contar los PA, PD y NM de mis notas, y alcanzar la felicidad máxima por que tenía un PD en formas y colores. Ir a la playa y hacer castillos de arena, guerra de bolas, enterrarme en la arena. Que mi objeto más preciado fuese una peonza. Jugar a papás y a mamás en el patio del colegio. Sentirme como una rebelde sin causa al no atarme el cinturón y cuando mi madre me preguntase si lo había hecho yo le respondiese que sí. Sentirme un jugador de la NBA al tirar de cuchara a la canasta y encestar. Sentime millonaria al recibir 50 céntimos de mi padre y gastármelos en chuches. Que me diesen miedo los cabezudos de San Fermín. Sentirme la niña más afortunada del mundo al ir a la barracas en San Fermín. Creer en los reyes magos. Utilizar una grapadora como pistola y creerme un policía. Preguntar cada cinco minutos a mi madre cuánto faltaba para llegar al destino que queríamos. Gastar bromas telefónicas y sentirme mayor. Disfrazarme y creerme realmente que era el personaje del disfraz. Que mi madre me pusiese uno de esos lazos tan feos y quitármelo cuando no me viese. Romper los leotardos y dobladillos de las faldas del uniforme. Hacer gotigoti a escondidas y creernos los mejores por que nadie nos descubriese. Irme a la cama a las 10 y creer que es tardísimo. Jugar con lo primero que encontrásemos como si no hubiera un mañana.

Desearía poder parar el tiempo tan sólo unos minutos, para poder reflexionar y darme cuenta de que todo lo que pasa es así y nada lo puede cambiar. Pero lo que más desearía es tener una máquina del tiempo, y cuando algo no me gusta o he cometido un error poder volver atrás en el tiempo para rectificar y corregirlo. O adelantarlo, para que no nos salpiquen siquiera unas gotas del pasado. Sería de cobardes, pero sé que en muchas ocasiones arreglaría tantas cosas... Pero para qué engañarnos... Tú y yo sabemos que el destino es más fuerte que todas y cada una de las anteriores cosas dichas. Juguemos a ser valientes... y el último moco verde.